Triunfo de Morante en Jaén con un deslucido encierro de Garcigrande y Domingo Hernández

Coso de la Alameda de Jaén. Casi lleno. Astados de Garcigrande y Domingo Hernández (3º y 6º), mal presentados y con poco trapío, así como escasos de raza y clase en el tercio final. En cuarto lugar se ha lidiado un sobrero de Sancho Dávila, noble, de nombre “Viña”, nº 4, premiado con la vuelta al ruedo.

José Antonio “Morante de la Puebla” (Caldera y oro): 1 oreja y 2 orejas.

Emilio de Justo (Negro y oro): Ovación y Ovación.

Juan Ortega (Verde hoja y azabache): Algunas palmas y Silencio.

Decepcionante corrida la primera de la Feria de San Lucas de Jaén, propiciada por un encierro mal presentado y deslucido de Garcigrande y Domingo Hernández, que ha dado muy pocas opciones de lucimiento a los toreros, por no decir nulas. El momento más lucido del festejo ha venido en el cuarto de la función, sobrero de Sancho Dávila, que si bien no ha tenido tampoco demasiada raza sí que ha tenido más nobleza y fijeza, fundamentalmente.

El gran triunfador de la corrida ha sido Morante de la Puebla, que ha hecho hoy en Jaén su penúltimo paseíllo de la temporada en España. El primero ha sido un animal sin entrega ninguna en las telas ni en el peto, antes al contrario, saliendo suelto y huyendo del mismo, actitud que han repetido otros de los cornúpetas de Garcigrande y Domingo Hernández jugados esta tarde en la capital del Santo Reino. Morante, a base de una excelente colocación, disposición y entrega, le hilvana una faena en la que ha sobresalido sobre todo el temple y la suavidad a la hora de mover los engaños. Muy por encima el diestro cigarrero. Estocada corta en buen sitio. Una oreja.

El cuarto ha sido devuelto a los corrales sin motivo aparente más que la escasa presencia del toro. En su lugar, ha salido por chiqueros un ejemplar de Sancho Dávila, que ha tenido como principales virtudes la fijeza y la nobleza. Frente a él, Morante de la Puebla ha cuajado una gran obra, llena de inspiración, gusto, personalidad y arrebato, que ha roto definitivamente hacia arriba a partir de que la banda de música dejara de tocar el pasodoble en mitad del trasteo de Morante de la Puebla, sin saberse muy bien el por qué de dicha interrupción. Se vino arriba el diestro sevillano, logrando varias series por uno y otro pitón templadas, con el torero asentado y citando y embarcando al toro con mucha verdad. Estoconazo. Dos orejas y vuelta al ruedo para “Viña”.

El segundo ha sido un burel sin raza pero con picante en su embestida. No se ha empleado el de Garcigrande ni en los engaños ni tampoco en el caballo de picar, saliendo suelto del mismo. Emilio de Justo inicia su faena por bajo, sometiendo al astado, tratando de sujetar al toro en la pañosa. La labor muleteril del torero cacereño no ha podido ir a más, debido a la nula colaboración del animal, que siempre salía desentendiéndose del trapo rojo. Firmeza y disposición de Emilio de Justo. Estocada desprendida. Ovación.

Con una larga cambiada ha recibido Emilio de Justo al quinto de la tarde, muestra de sus ganas de agradar y de su amor propio ante el éxito cosechado en el toro anterior por Morante de la Puebla. Tras el paso por el caballo, ejecuta un quite por chicuelinas con el compás abierto. Dejándolo a su aire al principio, sin obligarle, la faena de Emilio de Justo ha cogido altura gracias a la buena técnica del matador extremeño, que siempre le ha dejado la muleta en la cara para que el cornúpeta de Garcigrande la tomara, y a su magnífica colocación. Muy por encima de su antagonista. El fallo con la espada ha dejado el balance de Emilio de Justo en este turno en una ovación.

Prácticamente inédito ha quedado esta tarde en Jaén, Juan Ortega. El tercero ha sido un ejemplar muy cambiante e informal en su embestida, que unas veces lo hacía por dentro y otras se salía muy por fuera, dejando al torero descolocado. Lo intenta el diestro sevillano ante un toro que ha terminado rajado. Estocada arriba y descabello. Algunas palmas.

Tampoco el sexto ha dejado lucirse a Juan Ortega, sin entrega ninguna y dando muchos cabezazos. Se pone por los dos pitones Juan Ortega, que ha rematado a su oponente de una estocada levemente desprendida. Silencio.

Han saludado después de colocar banderillas al segundo, Ángel Gómez y Pérez Valcarce. También han destacado con los rehiletes, Andrés Revuelta y José Ángel Muñoz “Perico”, en el tercero; y Morenito de Arles, en el quinto. En labores de lidia, mencionar a Jorge Fuentes en el tercero, y a Andrés Revuelta, en el sexto.

Foto: Prensa Plaza de Toros de Jaén – Tauroemoción

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