Toreo sin espada en Villaseca de la Sagra

Plaza de toros de Villaseca de la Sagra (Toledo). XX Certamen del “Alfarero de Oro”. Segunda novillada. Tres cuartos de aforo cubiertos. Cuatro ejemplares de Jandilla y dos (2º y 5º) de Vegahermosa. Mejores los tres primeros.

Francisco de Manuel (Sangre de toro y oro): Silencio tras aviso y Ovación tras aviso.

Manuel Diosleguarde (Azul marino y oro): Silencio y Silencio tras aviso.

Alejandro Mora (Azul pavo y oro): Silencio y Silencio tras aviso.

Tarde de gran toreo, por momentos, la segunda del Alfarero de Oro 2019 pero en la que las espadas no han estado certeras, motivo por el cual no se ha paseado ningún trofeo.

El novillo de más alta nota de todo el encierro ha sido, precisamente, el que lo ha abierto. Encastado y muy bravo el de Jandilla, que además embestía humillando y con recorrido. Francisco de Manuel ha estado a la altura de tan gran astado, firmando una faena maciza, sin fisuras, evidenciando su madurez. Series de seis y siete muletazos más el de pecho, que también era muy largo, mejores aún las instrumentadas con la mano zurda porque ahí el animal tenía mayores cualidades. Todo muy ligado y vaciando la embestida muy por abajo Francisco de Manuel. Cierra al novillo antes de la suerte suprema con ayudados por bajo, con sabor. El desacierto con los aceros le imposibilita tocar pelo. Silencio tras aviso. Subrayar también la magnífica lidia de Juan Carlos Rey, ayudando al cornúpeta a prolongar su viaje.

El cuarto ha sido manejable pero sin alcanzar el nivel del primero de su lote. Oficio y conocimiento ha demostrado Francisco de Manuel frente a un novillo de embestida más cambiante y de menos entrega. Estocada trasera y descabello. Ovación tras aviso.

Con mucha expresión ha toreado con el capote de salida Manuel Diosleguarde al segundo de la suelta. Después de que el de Vegahermosa no se empleara en el peto, ejecuta Alejandro Mora un sensacional quite por delantales, moviendo el percal con mucho ritmo. La faena del novillero salmantino ha sido importante, por temple, valor y técnica, esperando a que el cornúpeta metiera la cara en el trapo rojo para tirar de él. Todo muy suave y sin tirones, al ralentí han brotado algunos muletazos. El mal manejo de la espada, se llevo cualquier premio tangible. Silencio.

Áspero y sin entrega en el caballo ni en las telas ha sido el quinto de la función. Buena labor lidiadora de Jesús Talaván y gran tercio de banderillas de Elías Martín, que se desmontera. Faena de exposición de Manuel Diosleguarde ante un astado informal y que nunca venía metido en la muleta. Raza y disposición del joven novillero. Pinchazo, estocada y descabello. Silencio tras aviso.

Faena exquisita la de Alejandro Mora frente al tercero, por expresión, naturalidad y gusto. Ya con el capote ha dejado su sello el diestro extremeño, echando los vuelos con temple. Extraordinaria la lidia de Rafael González, que contribuye a que el de Jandilla cogiera más ritmo. Calidad y clase en la embestida del novillo a la que ha respondido Alejandro Mora toreando a placer, asentado, hundiéndose en la arena, con empaque. Faena preñada de torería. No está acertado con la espada. Silencio.

El sexto le ha exigido a Alejandro Mora tocar otras teclas, al ser más brusco y con más peligro del que, a veces, ha enseñado el novillero. Valor sin alharacas y firmeza de Mora para aguantar parones y miradas de su oponente. Al igual que sucedió en su primer turno, falla con los aceros. Silencio. En éste ha saludado tras colocar los rehiletes, Rafael González.

Imagen: CMMedia

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