Toledo cierra su “Corpus” con una extraordinaria corrida del Conde Mayalde y Eugenio de Mora pasea una oreja

Comenzaba la tarde con el horario original y un calor plomizo que no desanimó a los toledanos a acudir al festejo que rendía homenaje a la tierra, desde los espadas hasta el hierro titular, y que llenaron en más de la mitad sus tendidos.

El mano a mano, con sabor local, lo inició el veterano Eugenio de Mora, único espada que paseó una oreja a lo largo del festejo. De Mora brindaba  a “Carcelero”, un toro que fue presagio de la extraordinaria corrida que el ganadero tenía preparada para su tierra, a un familiar y la nobleza del astado le permitió un fácil trasteo con la muleta, especialmente por el pitón izquierdo. Una gran estocada en la yema le alzó como el único espada que pudo tocar pelo. Con su segundo toro, de nombre “Hechicero”; un toro con motor y un cierto “picante” que encandiló al tendido, Eugenio impuso su poderosa muleta y el mal uso del verduguillo le privó de arrancar su segundo premio. Remataba su actuación con el toro más destacado de la tarde, premiado en el arrastre, de nombre “Babieca”; un toro que embistió con intensidad y al que el toledano supo aprovechar y al que quiso apostarle todo iniciando de rodillas su faena. Rozó la puerta grande y se despidió con una cariñosa vuelta al ruedo.

El más joven del cartel, Álvaro Lorenzo tuvo menos suerte con el segundo del festejo, el único toro que anduvo privado de fuerzas más no de nobleza; pese a ello Lorenzo supo medirle las fuerzas y torearle a media altura con mucha suavidad. Hubo que esperar al cuarto, “Chorlito” para que Lorenzo pudiera desplegar todo el clasicismo que conlleva su concepto y rompió el público con su paisano tras regalarles éste un manojo de naturales en el sitio. Los aceros le privaron de tocar pelo una vez más. La tarde cerraba con un broche de oro, gracias al sexto y último del Conde de Mayalde, bautizado con un nombre muy familiar para esta ganadería “Chorlito”, que recibió un gran puyazo a cargo de Juan Bernal y fue ovacionado. La faena de Lorenzo fue a más y esa intensidad conectó con el tendido tras unas elegantes bernardinas que le ayudaron al espada toledano a colocar al toro para ejecutar la suerte suprema, el pinchazo le dejó sin trofeos en su tierra esta tarde.

Fotos: José Luis Cárdenas

Teseo Comunicación – Eventos Mare Nostrum – Toledo

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