Los toros vuelven a lo grande a la plaza de Las Ventas

Plaza de toros de Las Ventas de Madrid. Festival taurino benéfico. Lleno de “no hay billetes” dentro del aforo permitido (6.000 localidades). Ejemplares, por este orden, de El Capea, Carmen Lorenzo (2º tris), Garcigrande, Toros de Cortés, Fuente Ymbro, Vegahermosa y El Parralejo. Los mejores 1º, de El Capea, y 3º, de Garcigrande.

El rejoneador Diego Ventura: 2 orejas.

Enrique Ponce: Silencio tras aviso.

Julián López “El Juli”: 2 orejas.

José María Manzanares: 1 oreja.

Miguel Ángel Perera: 1 oreja.

Paco Ureña: Aplausos tras aviso.

El novillero de la Escuela Taurina José Cubero “Yiyo”, Guillermo García: 1 oreja tras aviso.

Nada más abrirse la puerta de cuadrillas, el público ha prorrumpido en una sonora y unánime ovación a los actuantes, continuando de esta guisa durante el paseíllo.

Esta tarde ha vuelto a abrir sus puertas después de casi 19 meses cerrada, la Monumental de Las Ventas. Y lo ha hecho con un festival taurino en el que, por momentos, ha podido disfrutarse de gran toreo, sobresaliendo, igualmente, la disposición y la entrega de todos los toreros anunciados, que han dado la cara en Madrid.

Ha abierto función un toro de gran clase y ritmo en sus embestidas de El Capea, con el que Diego Ventura ha cuajado una labor excelsa, toreando a placer y disfrutando. Ha destacado, de forma especial, montando a “Fabuloso”, que hoy ha debutado, “Lío” y “Bronce”, sobre el que ha colocado un par sin cabezada. Bien el remate con “Guadiana”, también debutante, con las banderillas cortas, y con el certero rejonazo. Dos orejas.

Hasta tres toros ha tenido que saludar esta tarde en Las Ventas Enrique Ponce, ya que tanto el titular de Juan Pedro Domecq, como el dispuesto como sobrero, del mismo hierro, han sido devueltos por su escasa fuerza. Finalmente, ha saltado a la arena un astado de Carmen Lorenzo, con poca raza y transmisión. Frente a él, Ponce ha estado muy firme, con paciencia, sin aburrirse, ante un animal que tendía a defenderse por su limitada fuerza. El diestro valenciano ha basado su faena en la mano izquierda, consiguiendo algunos naturales templados y con mucho pulso. Un pinchazo y otro pinchazo bajo. Silencio tras aviso.

El tercero de la tarde ha sido un gran toro, de la divisa de Garcigrande, por nobleza, clase, fijeza y humillación. El Juli ha dado una auténtica lección de toreo desde que se ha abierto de capa, en un saludo por verónicas extraordinariamente despaciosas, culminado en el platillo de la plaza con una sensacional media. Nuevamente, se ha lucido con el percal El Juli en un quite a la verónica después del primer puyazo al de Garcigrande. La faena del matador madrileño ha sido rotunda, maciza, de las que dejan ver el momento por el que atraviesa un torero. Las tandas de muletazos han brotado templadas, profundas, soltando la embestida cada vez más atrás, todo ello con mucha expresión. Estocada algo trasera. Dos orejas.

Gran esfuerzo el que ha hecho José María Manzanares en el cuarto, de Toros de Cortés, exigente y con muchas teclas que tocar. Muy entregado el diestro de Alicante, aguantando y tragándole a un toro que se rebrincaba y que venía por dentro en muchas ocasiones. A base de temple y de empaparlo de tela, logra varias series de gran mérito. Estocada en buen sitio. Una oreja.

Bravura y fijeza han sido algunas de las principales cualidades exhibidas por el  quinto, de la vacada de Fuente Ymbro. Miguel Ángel Perera ha iniciado su labor con la muleta en el mismo centro del ruedo, con un pase cambiado por la espalda de rodillas. Tandas de máxima exigencia y mando las instrumentadas por el torero extremeño, bajando mucho la mano al cornúpeta de Fuente Ymbro. Esa exigencia ha llevado a que el burel se haya venido un poco a menos en el último tramo del trasteo. Estocada arriba. Una oreja.

El toro de Vegahermosa que ha hecho sexto no ha tenido mala condición pero sí poca raza, desentendiéndose al final del viaje tras el engaño. Paco Ureña se ha mostrado firme, seguro, entregado, con muy buena colocación frente a su enemigo y haciendo las cosas con gran pureza. Algunos de los naturales de frente, han tenido enjundia. Dos pinchazos y estocada entera. Aplausos tras aviso.

Ha cerrado la tarde el novillero de la Escuela Taurina José Cubero “Yiyo”, Guillermo García, que ha lidiado un animal de El Parralejo. Con dos largas cambiadas de hinojos lo ha saludado, prosiguiendo después con un ramillete de buenas verónicas. Tras la entrada al caballo, ejecuta Guillermo García un ceñido quite por gaoneras. Con la muleta en la mano, ha dejado entrever un concepto puro y clásico del toreo, buscando siempre el estar cruzado con su oponente. Además nunca ha perdido los nervios a pesar de sufrir varias volteretas, muy tranquilo delante de la cara del novillo. Pinchazo y estocada desprendida. Una oreja tras aviso.

En el apartado de las cuadrillas, subrayar la actuación de Daniel Duarte tanto con los palos como con el percal; El Pilo al parear al tercero; Javier Ambel en la lidia del quinto y Vicente Herrera con los garapullos en ese mismo toro.

Fotos: Prensa Plaza 1

A %d blogueros les gusta esto: