Morante de la Puebla corta dos orejas y se adueña de la tarde en Sevilla

Hizo una gran faena al natural al cuarto de la tarde que llevó el clamor a los tendidos. Juan Ortega y Roca Rey se fueron de vacío

Morante de la Puebla se adueñó de la tarde y se podría decir también que de la Feria. Su faena al cuarto ha supuesto la eclosión que necesitaba la feria gracias sobre todo a un toreo al natural que queda para el recuerdo de los aficionados. Morante le ha cortado las dos orejas al toro de Juan Pedro y ha creado un clima de auténtica catarsis. Un acontecimiento único. Juan Ortega también hizo una faena con buenos momentos a su primero, pero pinchó, mientras que Roca Rey ha sido todo entrega pero sin poder en esta caso puntuar. Ambos se fueron de vacío en la tarde de Morante.

Ficha:

Se lidiaron toros de Juan Pedro Domecq, bien presentados y de juego desigual. Destacaron segundo y cuarto, al que Morante desorejó.

Morante de la Puebla, silencio y dos orejas.

Juan Ortega, ovación y ovación.

Roca Rey, aplausos y aplausos.

Lleno de no hay billetes.

Comentario:

Morante se lució de capa con el primero de la tarde, un toro justo de fuerza que fue devuelto. El sobrero no le permitió lucirse en el capote y dio una voltereta que lo quebrantó. Fue protestado por el público. Morante comenzó la faena de forma variada con ayudados, molinetes y otras alergrías, pero se apreció que el toro se defendía. Morante optó por torear por el pitón izquierdo y dio una serie estimable, pero en la segunda el toro volvió a defenderse y a probar. El de La Puebla optó por irse a por la espada. No se podía hacer más. Pinchó y tuvo que descabellar.

En el segundo de su lote llegaría la explosión de la tarde. Morante formó un lío con el capote. Recibió al toro con tres recortes rodilla en tierra seguidos con un monumento a la verónica, destacando los lances por el izquierdo que hicieron sonar la música. Llevó el toro al caballo con tijerillas, una suerte decimonónica. Y a continuación hizo un quite con dos verónicas y media. Juan Ortega hizo un quite toreó a la verónica y cerró con media. Morante sacó al toro a los medios con ayudados con una rodilla en tierra. Comenzó toreando con la derecha dando tiempos al toro, con compostura pero sin apretarle. Al natural el toro perdió las manos un par de veces y bajó el tono, pero Morante se enfadó más y dio paso a los mejores momentos de la tarde y de la feria. Tanto es así que la cumbre de la tarde llegaría avanzada la faena, cuando Morante se arrebató y toreó al natural con una belleza y una profundidad desgarradoras. En el colmo de la entrega, cuando estaba verdaderamente roto toreando al natural, fue cogido de fea manera pero por fortuna sin consecuencias. Se repuso, dio una tanda más y mató de estocada. Cortó dos orejas rotundas.

Juan Ortega lo intentó de capa en el segundo, un toro que se fue suelto sin permitir el lucimiento. Recibió dos puyazos contundentes y Roca Rey entró en quites para torear muy ceñido por chicuelinas. Ortega firmó un inicio de faena con sevillanía, a base de trincherazos, molinetes y otras alegrías. La primera serie con la derecha tuvo temple y trazo. Al natural también toreó despacio y con compás, rematando con precioso kikirikí. La cumbre de la faena fue la siguiente serie con la derecha, de trazo exquisito y mucho temple. Sobró el final. Mató de pinchazo y estocada. El toro tardó en caer y el público se enfrió. Fue ovacionado.

Juan Ortega hizo gala de su buen toreo a la verónica en el quinto. Hubo un intento de quite fallido y el toro fue medido en el caballo. El de Juan Pedro llegó a la muleta con el gas muy justo y no prestó emoción a lo que le hizo el sevillano. Lo intentó con ambas manos pero no pudo componer faena. Pesaba en el ambiente la obra arrebatadora de Morante.

Roca Rey se salió con oficio con su primer toro a los medios con el capote. Saludó en banderillas Juan José Domínguez. La faena comenzó de rodillas con una apuesta fuerte, tragando miradas del toro. Con la derecha ligó dos series llevando al toro. Al natural subió el tono imprimiendo más intensidad a los muletazos, pero la faena se cortó en la segunda serie por ese lado al ser desarmado. Buscó la distancia corta en el final de faena y el público se impacientó un poco. Mató de estocada efectiva.

Roca Rey salió espoleado en el sexto por el triunfo de Morante. Protagonizó un variado recibo de capa en el que arriesgó mucho. Cuidó al toro en el caballo y comenzó la faena en terrenos de afuera, encontrando una embestida rebrincada y compleja. Lo intentó el peruano pero con un toro así era muy difícil. La faena transcurrió entre sustos por las coladas del toro y el aguante del torero. Fue aplaudido.

Fotos: Arjona / Pagés

Toromedia Comunicación

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