La tarde fue para Diego San Román en el inicio de la Feria de León

El espada queretano le cortó las orejas y al final salió en hombros. Sus alternantes, Antonio Ferrera y Sergio Flores, por encima de sus astados

En el día fuerte de la Feria en que se venera a San Sebastián, el coso Monumental “La Luz” en tarde soleada, resultando triunfador, en un toro de regalo, Diego San Román, al cortarle las orejas y por ello salir en hombros. Sus alternantes, Antonio Ferrera y Sergio Flores estuvieron por encima de sus respectivos lotes. 

Se lidiaron siete toros de la ganadería de Arroyo Zarco, uno de ellos de regalo, siendo bueno el cuarto, con palmas en el arrastre y, el de obsequio; regular el quinto con clase y los demás presentaron complicaciones. 

En el toro que abrió plaza, el balear Antonio Ferrera bregó con el capote y su faena de muleta, a un ejemplar con voluntad, pero escaso de fuerza, ofreciéndole pocas opciones al torero, quien lo intentó por ambos lados hasta lograr algunos muletazos de calidad, pero aislados. El astado acabó rajado para despecharlo de estocada algo trasera y recibir leves palmas. 

A su segundo, Ferrera lo saludó con sus personales lances a la verónica y lo bregó por artísticos mandiles. Con la franela inició doblándose con talento para después ir metiendo en el engaño al “socio” y dar entonces dos series derechistas con personalidad ferreriana, corriendo la mano. Por el pitón izquierdo supo aprovechar su nobleza y calidad, más toreo con la diestra intercalando adornos toreros, caminándole al toro y haciendo todo con mucho gusto, con sentimiento y arte como lo hizo en un trincherazo. Con la faena ya hecha, se tiró a matar de lejos, pero falló y todo quedó en palmas tras un aviso y los restos del toro fueron aplaudidos en el arrastre. 

En su primer astado, el tlaxcalteca Sergio Flores recibió con tres buenos lances a la verónica y chicuelinas. Después de picado, el astado se vino a menos, tuvo poca fuerza, evidenció complicaciones y se defendía, por lo que con la muleta le puso raza y oficio a su quehacer para lograr algunos pases meritorios, pero sin llegar a redondear. Realizó labor de aliño, falló al matar y tuvo silencio tras un aviso. 

A su segundo, Sergio lo veroniqueó con templanza. Su quehacer de muleta fue a base de mucha inteligencia debido a que el astado, aunque tenía nobleza y que metía bien el morro, le faltaba transmisión y ritmo. Aun así, con paciencia, lo fue metiendo en la muleta y en los medios cuajarle un par de lucidas tandas con la mano derecha, entendiendo bien cuál era la altura y la distancia para lidiarlo. Sin embargo, el toro se vino a menos, pero el torero iba a más, estando por encima de su antagonista y conectando con la concurrencia. Con la mano zurda por momentos hubo temple, pero no acertó al matar y escuchó aplausos. 

El queretano Diego San Román en el primer ejemplar que le tocó en suerte, de buen juego de inicio, le instrumentó enclasadas verónicas y mejor quitó por ceñidas chicuelinas. Con la sarga, empezó en el tercio con pases estatuarios y mostrando una gran decisión y seriedad, el toro se acobardó mostrando mansedumbre, pero el torero se lo llevó a los medios y ahí le ligó dos buenas tandas, corriendo y bajándole la mano, embraguetándose en cada pase derechista. Por naturales se le colaba peligrosamente y decidió continuar por el lado diestro cuando el toro ya buscaba el refugio en tablas y ahí le acabó de cuajar la faena siempre dispuesto y valiente hasta que fue empitonado y sin mirarse la ropa volvió a la cara del burel para ponerse en el sitio donde pesan los toros logrando más muletazos de gran mérito, otro arropón sin consecuencias. Falló al matar y fue aplaudido. 

En su segundo, algo indefinido de salida, Diego lo capoteó con empeño. En su labor de muleta hizo el esfuerzo con un toro que tuvo sus complicaciones, pero gracias al tesón del torero, de estar ahí, exponiendo con firmeza, logró sacarle algunos buenos pases, pero sin lograr redondear. Acabó de certera estocada y se le aplaudió el esfuerzo. 

Regaló San Román un séptimo burel, de la misma dehesa titular, para saludarlo con un farol de rodillas, algunas verónicas en la misma posición y otras más de pie y ligar chicuelinas, además de superarse en un quitazo por chicuelinas. Con la muleta, tras brindarle al ganadero Santiago Pérez Salazar, inició en los medios, dando dos péndulos y una arrucina para armar gran alboroto en los tendidos, dando paso a una faena poderosa, de mucha entrega, bajando la mano, corriéndola con emoción y pasando al toro por la faja. Por el izquierdo también lució, intercaló cambiadas por la espalda y cerró con manoletinas de hinojos para terminar de estocada bien colocada y por ello cortar las orejas para salir en hombros. 

Ficha

Lugar: León, Guanajuato. 

Evento: Primera corrida de la Feria. 

Plaza: Monumental “La Luz”. Entrada: Mala en tarde soleada. 

Ganado: Siete toros de Arroyo Zarco, uno de ellos de regalo, siendo bueno el cuarto, con palmas en el arrastre y, el de obsequio; regular el quinto y los demás presentaron complicaciones. 

Cartel:

El balear Antonio Ferrera: Palmas y palmas tras un aviso.

Sergio Flores: Silencio tras un aviso y palmas.

Diego San Román: Palmas, palmas y dos orejas, con el de regalo, saliendo en hombros. 

Emilio Méndez – Suerte Matador

A %d blogueros les gusta esto: