Juan Ortega firma lo más sobresaliente en el fiasco ganadero de Juan Pedro en Madrid

Plaza de toros de Las Ventas de Madrid. 19ª Feria de San Isidro. 15ª Corrida de toros. Lleno de “no hay localidades”. Ejemplares de Juan Pedro Domecq, faltos de raza, descastados, sin clase y, en algunos casos, desarrollando peligro. El mejor el 5º.

José Antonio “Morante de la Puebla” (Nazareno y azabache): Pitos y Pitos.

Juan Ortega (Verde botella y plata): Silencio y Saludos.

Pablo Aguado (Sangre de toro y oro): Silencio y Silencio tras aviso.

Tarde de enorme expectación en Madrid, que ha desembocado en una tremenda decepción, ya que los toros de Juan Pedro Domecq han estado muy vacíos de todas las virtudes que debe de tener un toro bravo, salvándose un poco en cierta medida el quinto, que sí que ha tenido más clase.

Precisamente con ése astado, Juan Ortega ha firmado lo más destacado de la corrida. Despacioso quite por chicuelinas del diestro de Triana, replicado por el mismo palo por parte de Pablo Aguado. Sin llegar a ser una obra compacta, el trasteo de Juan Ortega ha tenido gusto, empaque, torería, pasándose muy cerca los pitones del ejemplar de Juan Pedro Domecq. Siempre con una excelente colocación y asentado en los riñones, Juan Ortega ha salpicado de detalles de toreo caro el ruedo de Las Ventas. Pinchazo y gran estocada. Saludos.

También hay que resaltar el magnífico recibo capotero de Juan Ortega al segundo de la corrida, meciendo el percal con lentitud por verónicas. La buena condición que apuntó el cornúpeta en el citado saludo, fue tornándose en peligroso sentido durante la lidia. Ya en banderillas, ha esperado mucho, probando y midiendo, sin venir nunca entregado. Esfuerzo de Juan Ortega ante un animal nada agradecido, antes al contrario, que ha ido cada vez a peor, desarrollando un peligro más que evidente. Pinchazo y estocada corta. Silencio.

El lote de Morante de la Puebla ha sido imposible. El primero llevaba siempre la cara a media altura, sin entregarse, y derrotando al final del viaje. Además por el pitón izquierdo, el burel de Juan Pedro Domecq se ceñía bastante al cuerpo del torero. Breve faena del torero de La Puebla del Río, que lo ha despachado de dos pinchazos, estocada y descabello. Pitos.

Aún peor ha sido el cuarto, que literalmente no ha tenido ni un muletazo. Repuchándose en el caballo de picar, sin clase alguna y sin pasar hacia delante. Nada ha podido hacer con él Morante. Dos pinchazos y estocada corta. Pitos.

El tercero ha tenido movilidad pero poca entrega y clase en su embestida. En el peto ha puesto la cara arriba y ha salido suelto del mismo. Por el pitón izquierdo, tiraba un gañafón a la muleta que manejaba Pablo Aguado, que consigue los pasajes más lucidos de su faena con la mano derecha, sobre todo al inicio de la misma, en dónde ha corrido la mano con temple y gusto. Dos entradas a matar con el estoque y tres golpes de verduguillo. Silencio.

Tampoco el sexto ha mejorado en nada la corrida. Protesta en el peto, colocando la cara alta. Muy deslucido en el tercio final, en el que Pablo Aguado lo intenta por ambos pitones, si bien el pozo del toro que tenía delante estaba seco. Dos pinchazos, estocada corta atravesada y descabello. Silencio tras aviso.

De los picadores, señalar los buenos puyazos recetados por Mario Benítez al 3º, y con las banderillas ha brillado Iván García, en ese mismo toro.

Fotos: Alfredo Arévalo – Plaza 1

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