Jesús Llobregat y Marcos Linares, nombres propios en Villacarrillo

Plaza de toros de Villacarrillo (Jaén). Tercera novillada de selección de las Escuelas Taurinas de Andalucía. Sin público en los tendidos. Erales de Sancho Dávila, exigentes. El mejor el 5º.

José Ponce (Azul turquesa y oro. Escuela Taurina de Sevilla): 1 oreja tras aviso.

Pablo Maldonado (Azul pavo y oro. Escuela Taurina de Motril): 1 oreja.

José Anaya (Azul marino y plata. Escuela Taurina “Frascuelo” de Granada): Saludos tras aviso.

Julio Alguiar (Tabaco y oro. Escuela Taurina de la Diputación de Málaga): 1 oreja tras aviso.

Jesús Llobregat (Grana y oro. Escuela Taurina de Baeza): 2 orejas.

Marcos Linares (Blanco y oro con remates negros. Escuela de Tauromaquia de Jaén): 2 orejas tras aviso.

Parte médico de Julio Alguiar: “Heridas superficiales en región submandibular izquierda y en el cuarto y quinto dedos de la mano izquierda. Se procede a realizar sutura de heridas superficiales”. Fdo: Dr. José Manuel Andrade.

Al igual que sucedió en las anteriores novilladas, al término del paseíllo se guardó un minuto de silencio en memoria de las víctimas del COVID-19, seguido del Himno de España. Después se le entregaron a los profesores de las Escuelas los capotes y muletas pertinentes por parte de la Junta de Andalucía.

Novillada diferente la celebrada esta tarde en la plaza jienense de Villacarrillo, ya que ha sido sin público debido a la situación que se está viviendo en todo el país a causa de la pandemia. Pese a ello, los novilleros se han rehecho a este inconveniente, poniendo ganas e ilusión.

El mejor eral de los que han pisado hoy el ruedo del coso de Villacarrillo, ha sido el quinto. Noble, con clase y con más recorrido que otros de los que han salido por chiqueros, Jesús Llobregat lo ha recibido con unas templadas verónicas, donde ya ha enseñado alguna de las cualidades que después ratificó con la muleta, como la expresión y la personalidad. Quite por verónicas de Marcos Linares, al que replica Llobregat por tafalleras. Los mejores momentos del novillero de la Escuela de Baeza han llegado al manejar la mano izquierda, consiguiendo series rematadas y con sabor. Va a menos el novillo de Sancho Dávila, costándole mucho ir para adelante pero sin perder la calidad. Termina su labor con manoletinas. Estoconazo. Dos orejas.

El otro nombre propio del festejo ha sido el de Marcos Linares, que ha mecido el capote con excelentes maneras en el saludo al sexto. “Clarín”, el animal de Sancho Dávila, ha apretado siempre para los adentros, haciéndose necesario estar muy bien colocado y ganarle el pitón contrario para hilvanar los muletazos. Cabeza despejada de Marcos Linares que pese a su juventud ha mostrado oficio, firmeza y decisión. Muy templado y encajado ha estado delante de la cara de su antagonista, evidenciando un buen concepto del toreo. Pone el broche a la faena con manoletinas. Estocada delantera. Dos orejas.

Ha abierto la novillada José Ponce, que se ha hincado de rodillas para recibir con una larga cambiada al ejemplar de Sancho Dávila. Quite por verónicas de Pablo Maldonado. Llega al tercio final con poca fuerza y defendiéndose, sobre todo al puntear los engaños. Voluntad de José Ponce, que ha firmado los pasajes más destacados del trasteo por el pitón izquierdo de “Brumalarga”. Pinchazo y estocada tendida. Una oreja tras aviso.

Más entrega ha tenido el segundo de la suelta, aunque tampoco ha sido fácil. Pablo Maldonado se acopla más a la embestida por el lado derecho, por donde le corre bien la mano en varias series. Por el izquierdo lo intenta pero hay más desajuste. Cierra con muletazos por alto. Estocada arriba. Una oreja.

José Anaya ha estado mejor con el capote y con las banderillas que después a la hora de coger la franela. Larga cambiada y magníficas verónicas y media de remate en el saludo. Con los palos se entrega y los coloca con facilidad. Novillo exigente y con muchas teclas puesto que no permitía cercanías, sino perderle pasos y darle los muletazos de uno en uno para, de esta forma, evitar en cierta medida, su molesto cabeceo. Difícil lograr el acoplamiento para un torero tan joven. El punto y final a la faena han sido unas ceñidas bernadinas. Pinchazo, media estocada y descabello. Saludos tras aviso.

Mucha disposición y buena técnica ha mostrado ante el cuarto Julio Alguiar, que se ha llevado una fuerte voltereta justo al inicio del trasteo muleteril. Poco le importó al novillero de la Escuela de la Diputación de Málaga, que sin perder los nervios ni la serenidad, le instrumenta una labor reposada y seria, consiguiendo largos y templados naturales. Circulares invertidos y manoletinas para irse a por la espada. Pinchazo y estocada contraria. Una oreja tras aviso.

Foto: Prensa Asociación Andaluza de Escuelas Taurinas “Pedro Romero”

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