Espeluznante cornada a Román que corta una oreja al igual que Curro Díaz

Vigésimo sexta de San Isidro con toros de Baltasar Ibán. El primero titular fue devuelto y salió el sobrero de Montealto para Curro Díaz. Brusca embestida del astado al que el de Linares cuajó por naturales de uno en uno y sin ligazón. No fue a más y dejó un bajonazo antes de una entera. La tarde se ponía complicada con el público sobrecogido por la cornada a Román en el tercero de la tarde. Funcionó el cuarto y Curro Díaz pudo desarrollar su toreo clásico, con muletazos profundos , de mano baja y poso. El de pecho para rematar las series por el derecho le costaba más. Faena breve con mucho contenido y que tras la estocada fue premiada con una oreja. Lidió al sexto con Román en la enfermería. Otro que apretó en banderillas. Había que tener cuidado con un astado que pasaba y se frenaba con peligro. Se la puso con entrega y disposición ante las complicaciones. Mató de pinchazo antes de entera.

Sin opciones con el capote, el segundo respondió con un buen pitón derecho por dónde tenía recorrido. Pepe Moral le obligó por bajo en el inicio de faena y luego alargó los derechazos en una tanda completa, con largura y transmisión. Por el izquierdo le costaba más y ya no pudo remontar faena. Falló con los aceros y fue silenciado. El quinto lo puso complicado igualmente en banderillas. No bajó la cara el de Baltasar que embestía violentamente y a mitad del muletazo se desentendía con brusquedad. Disposición del sevillano que no tuvo opción. Estuvo desafortunado con la espada y el descabello.

Román volvía a Madrid en sustitución de Emilio de Justo. El tercero se empleó en el caballo y fue reservón en banderillas. Se llevó un susto El Sirio  al caer en la cara del astado y se libró de milagro. Ya en faena se orientó pronto y siempre embistiendo con la cara alta y derrotando con brusquedad a mitad del muletazo. Román lo toreó como si fuera bueno sin importarle esas miradas y notando los pitones de cerca. Ese valor y entrega tuvo calado en la afición. Al entrar a matar lo prendió feamente por el muslo izquierdo zarandeándolo de manera terrorífica. Trasladado de inmediato a la enfermería y caras de desolación en los tendidos. Se le pidió una oreja concedida.

Asistencia: 19.103
Prensa Plaza 1
A %d blogueros les gusta esto: