Daniel Luque y Sergio Serrano brillan en Manzanares con una seria y enclasada corrida de Conde de Mayalde

Plaza de toros de Manzanares (Ciudad Real). Primer festejo de la Feria. Corrida de toros. Media entrada. Ejemplares de la ganadería de Conde de Mayalde, serios, nobles y con buena condición. Los mejores 1º, 2º y 4º.

Daniel Luque (Rosa y oro): Aplausos y 1 oreja tras aviso.

Sergio Serrano (Caña y oro): 2 orejas y Aplausos tras aviso.

Ginés Marín (Gris perla y oro): Ovación y 1 oreja.

Se ha guardado un minuto de silencio al terminar el paseíllo en memoria de Ignacio Sánchez Mejías, herido mortalmente en la plaza de Manzanares el 11 de agosto de 1934.

Corrida interesante y de las que hacen afición la de hoy en el histórico coso de Manzanares. Lo primero a destacar es la extraordinaria presentación que han lucido los toros de la vacada toledana, varios puntos por encima de lo habitual en esta plaza. Encierro serio pero armónico y con buenas hechuras, que ha propiciado el buen toreo y el triunfo de sus matadores.

A pesar de que solamente ha cortado una oreja, la actuación de Daniel Luque esta tarde en Manzanares cabe calificarla de memorable, por su forma de andarle a los toros, la facilidad y el gusto con el que los ha cuajado. El primero ha sido un animal noble, con fijeza, obediencia y calidad pero ha tenido un punto de querer irse de los trastos. Sensacional el recibo capotero de Daniel Luque, que ha comenzado ahí su recital de toreo. Quite por chicuelinas del torero sevillano después de un accidentado tercio de varas, donde es derribado sin consecuencias Juan de Dios Quinta. Faena templada, profunda y sentida de Daniel Luque, al que se le ha visto sobrado frente a su antagonista. Antes de dejar una estocada en lo alto, había colocado otra baja, rematando al del Conde de Mayalde al tercer golpe con la cruceta. Aplausos.

El cuarto no ha hecho una buena pelea en el caballo de picar, saliendo suelto. Sin embargo, ha roto con una magnífica clase en la faena de muleta de Daniel Luque, humillando y con mucho ritmo. Al principio, no le ha bajado demasiado la mano el diestro de Gerena, para darle confianza al toro. Serie a serie le hilvana una obra para el recuerdo, llena de expresión, sentimiento, naturalidad, acariciando con el trapo rojo la embestida de “Guardamonte”. Faena rotunda, maciza, que finaliza con el torero hispalense metido entre los pitones del astado del Conde de Mayalde. La espada se ha llevado un premio mucho mayor para Daniel Luque. Una oreja tras aviso.

Con unas extraordinarias maneras ha mecido el capote Sergio Serrano en el saludo al segundo de la suelta. Toro con recorrido, noble y que ha galopado con franqueza, virtud que ha aprovechado el torero de Albacete para ejecutar un quite por lopecinas. La faena de muleta la comienza Sergio Serrano, toreando de rodillas en redondo en el centro de la plaza, metiendo los riñones incluso. Muy encajado, hundido en la arena y con mucha verdad y entrega ha estado en todo momento el matador albaceteño, reuniéndose mucho con su antagonista. El tramo final del trasteo, ya en terrenos de cercanías. Estocada corta. Dos orejas.

Hasta los medios se ha salido en el recibo con el percal al quinto, Sergio Serrano. Ha sido éste un ejemplar noble pero con menos motor y menos transmisión que otros de los que han pisado hoy el ruedo de Manzanares. Además, ha tenido la mala fortuna de partirse el pitón izquierdo justo en el inicio de faena del espada manchego. Resolutivo y con oficio, Sergio Serrano le ha cuajado un quehacer con mucho gusto, en el que sobresalido, de forma especial, su toreo al natural, sin opción a que éste fuera ligado. Cierra su labor con manoletinas. Necesita de cuatro entradas con el estoque, echándose posteriormente el animal. Aplausos tras aviso.

El menos afortunado hoy en el sorteo ha sido, sin duda, Ginés Marín. El tercero ha tenido buena condición pero poca fuerza y empuje, por lo que ha costado más llegar al tendido. A media altura, sin obligarlo en demasía, y con mucho mimo, le instrumenta una faena templada y de momentos bellos pero que debido al poco fondo del toro le ha faltado impacto en el público. Media estocada arriba. Ovación.

El sexto ha sido, posiblemente, el toro más deslucido de la corrida. Con poco celo y entrega, desentendiéndose al final del viaje tras el engaño y apagándose muy pronto. Porfía frente a él, Ginés Marín, que ha estado firme y con amor propio para, tras pasaportarlo de una estocada desprendida, cortar un apéndice.

Destacar entre los hombres de plata a Fernando Casanova y Diego Valladar, con las banderillas ante el segundo; Rafael Viotti, en el tercero; Raúl Caricol y Alberto Zayas, que saludan después de parear al cuarto; y Antonio Manuel Punta, en el sexto. En la lidia, nombrar, nuevamente, a Antonio Manuel Punta, en el tercero, y a Juan Contreras, en el cuarto.

Sergio Serrano ha salido por la puerta grande de la plaza de Manzanares a la conclusión de la corrida.

Fotos: Eusebio Sánchez – Asociación Nacional de Fotógrafos Taurinos

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