Alejandro Marcos y Tomás Rufo, dos toreros que deben estar en las ferias

Plaza de toros de Alba de Tormes (Salamanca). Corrida de toros. Lleno en los tendidos. Ejemplares de Garcigrande, de gran juego. El 3º, “Chismoso”, nº 17, ha sido premiado con la vuelta al ruedo e incluso se llegó a pedir el indulto por parte del público.

Alejandro Marcos (Purísima y oro): Ovación, 2 orejas y Ovación.

Tomás Rufo (Verde hoja y oro): 1 oreja, 2 orejas y 1 oreja.

Ha sonado el Himno de España al terminar el paseíllo. Justo antes de que saliera al ruedo el primero de la tarde, el público ha obligado a los toreros a salir a saludar una ovación.

Alejandro Marcos y Tomás Rufo han brindado una gran tarde de toros en Alba de Tormes, tarde de competencia y rivalidad en el toreo bueno, aquél que arrebata y cautiva a la afición, gracias también a un gran encierro lidiado por D. Justo Hernández.

El recital de capote de Alejandro Marcos comenzó en el mismo saludo al primero de la corrida, ejecutando verónicas con temple y despaciosidad. Después de pasar por el caballo, realiza el torero salmantino un quite por tafalleras. Mucha torería y variedad ha tenido el inicio de faena de Alejandro Marcos, aprovechando al máximo la buena condición de su oponente. Fijeza, clase, recorrido…, han sido algunas de las virtudes del animal de Garcigrande, así como la profundidad, el gusto y una excelente expresión a la hora de interpretar el toreo han sido las que ha mostrado el diestro de La Fuente de San Esteban, llegando por momentos a reducir la velocidad de la embestida al de Garcigrande. Gran faena de Alejandro Marcos. Los pinchazos previos a la estocada atravesada cobrada al tercer viaje, han reducido su premio a una ovación.

El tercero ya ha enseñado de salida las cualidades que poseía: temple, clase, calidad, entrega…, recibiéndolo Alejandro Marcos con verónicas muy a compás, con ritmo, toreando con todo el cuerpo. Galleando por chicuelinas lo ha conducido hasta el caballo de picar, ejecutando después un magnífico quite por chicuelinas. El inicio de faena de Alejandro Marcos ha sido sublime, con dos faroles de rodillas y dos series, una en redondo y otra de naturales, también de hinojos, que han puesto a la plaza en pie. Toreando de verdad y encajado de rodillas. A partir de ahí, el trasteo del salmantino no ha dejado de crecer, toreando a placer, gustándose, con pureza, con profundidad, rompiéndose con el toro de Garcigrande. Entregado y hundido en la arena Alejandro Marcos, con el añadido además de una personalidad diferente y un sello especial. Faena de cante grande, de las que muestran cómo se encuentra un torero. Parte del público solicitó el indulto para el astado, siendo denegada esta petición por el usía. Mucha duración y gran clase la del toro, que en ningún momento ha dejado de perseguir la franela con entrega y por abajo. Estocada con travesía y dos descabellos. Dos orejas para Alejandro Marcos y vuelta al ruedo para “Chismoso”.

El quinto de la suelta ha tenido otra condición, más exigente, distraído por momentos y falto de entrega. Entrega y disposición que sí ha tenido Alejandro Marcos, cuajando una labor seria, importante, rematada de media tendida y un espadazo contrario. Ovación.

La tarde que ha tenido hoy en Alba de Tormes Tomás Rufo habla bien a las claras que el torero toledano viene a por todas y a rivalizar con los que ocupan la parte alta del escalafón. El primero del lote de Tomás Rufo ha tenido calidad pero ha estado más limitado de raza, tendiendo a defenderse y a protestar. Poderoso y firme el de Pepino, que ha sabido, con una mente fresca y despejada, darle en cada momento lo que el burel le pedía. Estoconazo. Una oreja.

Al cuarto lo ha recibido Tomás Rufo de forma primorosa con el capote, con varias verónicas de gran lentitud. También por verónicas ha quitado Rufo después de que el de Garcigrande pasase por el peto. Gran toro éste por nobleza, clase, fijeza, humillación…, exprimido por Tomás Rufo, que ha empezado el trasteo muleteril con mucha torería, con ayudados, trincherillas y muletazos al paso. Asentado, encajado, muy de verdad el matador toledano, toreando reunido y con profundidad, llevando cosido a la tela roja a “Genovés”. Concluye su labor con unas luquesinas. Gran estocada. Dos orejas.

El sexto de la corrida ha sido un ejemplar cambiante y, a veces, desconcertante en sus acometidas, ya que de inicio echó la cara alta en el caballo de picar y después ha empujado con buen estilo, sacando al equino hacia las afueras. Buen gesto de Tomás Rufo al dejar que el sobresaliente, Álvaro de la Calle, realizara un buen quite por verónicas. Faena de peso e importante de Tomás Rufo, de aguante y de tragar mucho ante un astado nada fácil, exigente y que pedía los papeles. Firme, seguro e inteligente el de Pepino para dejarle la muleta puesta y, así, provocar al toro y que éste la siguiera. Pinchazo y estocada en lo alto. Una oreja.

Alejandro Marcos y Tomás Rufo han salido a hombros por la puerta grande al terminar la corrida.

Incidencias: Subrayar el gran nivel que han tenido a lo largo de toda la tarde las cuadrillas de ambos matadores, tanto las de a caballo como las de a pie.

Imagen: CMMedia

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